Tercera edad con calidad de vida

Tercera edad con calidad de vida

Hay muchas personas que piensan que al llegar a esa etapa de la vida llamada “tercera edad”, se llega a una especie de stand by, o período de espera, sin chispa, sin ilusiones, sin nada que hacer… ¡Nada más lejos de la realidad! Con la llegada de la madurez, es posible conservar y mejorar la calidad de vida, manteniendo el vigor y la ilusión de otras etapas de la vida, y además gracias a la madurez y la experiencia que nos dan los años vividos, la vida se vuelve mucho más tranquila, y por qué no, más interesante. Pero hay que saber sacarle todo el partido. Es una etapa en la que disponemos de más momentos para nosotros y para la gente que nos rodea, ya que tras la jubilación, podemos dedicarnos plenamente a aquellas actividades recreativas o incluso laborales que nos permitan disfrutar más cada día; podemos rodearnos de gente, realizar pequeñas salidas, viajes, escapadas, que antes nos lo impedía nuestra apretada agenda diaria; podemos dedicarnos más a actividades lúdicas, culturales, físicas o intelectuales… Porque una cosa es cierta: en la edad madura, disponemos del mayor tesoro que podríamos anhelar: EL TIEMPO.

Pero para ello es sumamente importante alcanzar los años maduros llenos de vitalidad y de salud, tanto física como mental. Así que he recopilado una serie de pequeños consejos, muy fáciles de seguir, para alcanzar este objetivo: mantener una buena calidad de vida en la tercera edad.

Cuida tu cuerpo: Sin volverse obsesivo con el tema, acude al médico para hacerte chequeos regulares que detecten posibles problemas de salud.  Sigue las recomendaciones de tu médico, cuídate y disfruta de la vida con los brazos abiertos.

Camina: Realizar una caminata de 40 minutos, varios días a la semana (si puede ser a diario, mucho mejor) te llenarán de energía y motivación para seguir haciendo cosas.  Ponte calzado y ropa cómoda, camina despacio,  sintiendo cómo trabajan los músculos de tu cuerpo, cómo el aire llega hasta tus pulmones, cómo tu mente se activa y despierta con el ejercicio; y descubre nuevos paisajes, escucha música mientras caminas, o disfruta de una animada charla junto a tus compañeros de paseo.

Come bien: Ni mucho ni poco. En la tercera edad es necesario llevar una alimentación equilibrada, no sólo para mantener el peso, sino para prevenir la aparición de algunas enfermedades. No abuses de la sal, el azúcar ni las grasas. Y bebe mucha agua e infusiones: el agua es fuente de vida.

Descansa: Ahora es el momento de descubrir el placer de una siesta, de una hamaca en la playa o en el campo, de esos momentos de auténtico relax, tanto a nivel físico como mental, en contacto con la naturaleza. Aprovecha esos ratos de descanso no sólo para dormir, sino para aprender a relajarte, para leer un buen libro, o para deleitarte con tu música favorita. Dice el refranero popular: “Después de cumplido el deber, el descanso es un placer”.

Pasa tiempo en familia: Compartir con tus hermanos y cuñados, con tus hijos, nietos (¡y hasta bisnietos!), te ayudará a atesorar  momentos hermosos y a vivir nuevas experiencias con los que más quieres. Invítalos a tu casa, organiza una comida especial, disfrutad alrededor de la mesa; contad historias, ved fotografías, recordad viejas anécdotas; cantad, bailad, reíd mucho y disfrutad juntos de estos maravillosos momentos en compañía. (Ni se os ocurra desperdiciar estas ocasiones  hablando de enfermedades, de política, ni de rivalidades deportivas. ¡Prohibido!)

Deja atrás las cadenas del pasado: Viejas disputas, rencores y  malentendidos pueden corromper nuestra tranquilidad y nuestra calidad de vida. Deja atrás lo que te hizo daño y mira hacia adelante con el corazón  lleno de amor, perdón y optimismo por la vida. Nunca es tarde para comenzar de nuevo.

Aprende algo nuevo: ¿Cuántas veces quisiste aprender algo nuevo y no pudiste porque no tenías tiempo? Este es el momento: si quieres aprender a pintar, a tallar madera, un idioma nuevo o nuevas recetas de cocina para sorprender a tu familia, lánzate al ruedo y dedícale tiempo y esfuerzo a tus hobbies y aficiones.

Disfruta de tiempo en pareja:   Esa persona con la que compartes tu vida hace 30, 40 ó 50 años, es la mejor compañía para tus planes del día a día.  Busca actividades que ambos podáis compartir (como clases baile, de yoga, visitas a familiares y amigos, escapadas románticas) y redescubre los pequeños detalles que te hicieron enamorar de esa persona tan especial.

Visita a tus viejos amigos: Los amigos son un verdadero tesoro que acumulamos con los años. Construir una amistad no es fácil, y mantenerla durante tanto tiempo, menos. Llama a tus viejos amigos y pídeles pasar más tiempo juntos recordando, viviendo y conversando sobre la maravillosa amistad que habéis cultivado. ¡Un amigo de verdad es un tesoro!

Sé siempre positivo: Sin importar los altos y bajos que nos ofrece la vida, lo importante es mantener una actitud positiva ante las circunstancias y aceptar lo que nos va llegando con serenidad, entereza y optimismo. Sé agradecido por todos los años vividos, por todas las experiencias, por todos los momentos atesorados. Pero si crees que tu ánimo ha decaído, que no consigues ver el lado positivo de esta etapa tan hermosa de la vida, consulta con tu médico o con tu psicólogo. Él/ella te puede ayudar a ver las cosas de manera diferente.

No es difícil tener y mantener la calidad de vida en la tercera edad. Cuídate, vive y sonríe.

 

Comentarios (2)

Hola, un saludo desde el estado de Colima, México. El próximo noviembre cumpliré sesenta años y me he propuesto aprender el idioma inglés, guitarra y la lectura de dos libros mensuales como mínimo. Además, estoy escribiendo la Biblia completa con la mano izquierda siendo yo diestro. Mi medio de transporte es la bicicleta. Felicitaciones por el artículo, me ha sido provechoso. Gracias

    Pues mi más sincera enhorabuena por todas las actividades provechosas que está realizando José, tanto físicas como intelectuales. Desde luego que tendrá una madurez con mucha calidad de vida. Muchas gracias por compartir con nosotros su comentario; resulta de lo más inspirador. Un abrazo desde España!

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