RESOLVIENDO LOS PROBLEMAS CENTRADOS EN LAS SOLUCIONES

RESOLVIENDO LOS PROBLEMAS CENTRADOS EN LAS SOLUCIONES

Normalmente solemos abordar los problemas centrados en ellos mismos, nos interesa mas y volcamos mas energía en analizar el problema, el qué, el cuándo, el dónde, el cómo y el porqué del problema que llegamos mas tarde a la solución. Una alternativa consiste en acercarnos a los problemas desde las soluciones, desde las excepciones al problema.

La cuestión consiste en decidir dónde poner el foco. Imaginemos por un momento un escenario en el cual tenemos la zona centro donde están las cosas bien preparadas, ordenadas y limpias para la actuación, y alrededor de esa zona tenemos las cosas revueltas, cajas, cables, todo lo desordenado y sucio. Normalmente el foco se pondrá en la parte que está preparada para la actuación, indicando los protagonistas de la escena y todos disfrutaremos viendo lo bueno de ese escenario. Pero si de repente el foco se tuerce y se ilumina lo de alrededor, nos chocará, nos parecerá que algo va mal y nos perderemos el espectáculo. De la misma manera, según donde me enfoco en cuanto a mi vida, a las situaciones, así me va a afectar. Si enfoco en el problema, veré problema, si enfoco en no-problema, entonces veré soluciones.

Un profesor que tuve en mi último año de carrera, hablaba de que cada persona tiene una parte sana y un parte enferma. Lo importante es hacer crecer la parte sana, y para ello, es necesario comunicarnos con ella, pensar en ella, desarrollarla. Ese es el enfoque de una visión centrada en la solución, centrada en lo que funciona. Cuando nos centramos en el problema, es como enfocar en la parte enferma, y eso le da mayor protagonismo. De paso que he mencionado esto de la parte sana y enferma, recomiendo que tengamos esto presente siempre, saber que cada uno tiene una parte sana y otra no tanto, y que debemos relacionarnos desde la parte sana, prestarle mas atención para hacerla crecer, de manera que la enferma, con la que muchas veces no nos queda otro remedio que convivir, tenga la menor influencia posible sobre nuestras vidas.

 

Este modelo se adscribe a las características de las intervenciones sistémicas como las siguientes:

A) Las personas tienen recursos para afrontar sus problemas: se plantea que cada persona tiene en sí misma recursos para superar lo que le pasa o aprender a sobrellevarlo mejor. Desde este modelo se confía en la persona, en sus capacidades.

B) El cambio es inevitable: Otro aspecto clave, es tener en cuenta que uno va a cambiar aunque no quiera. Si uno decide no cambiar en algo, ya tomó una decisión y eso mismo va a influirle de alguna manera. Y desde el momento en que alguien comparte lo que le preocupa, tiene una interacción contigo, se va a producir algo diferente. Estamos en constante cambio, y el que podamos creer que éste va a ocurrir si o si, ayuda al cambio, mientras que si pensamos que no hay nada que hacer, que es imposible, que ya es algo crónico que nunca cambiará, cerramos las posibilidades a que ese cambio ocurra. Seguimos viendo con esto la importancia de tener esperanza y confianza.

C) La cooperación es inevitable: Este principio hace referencia a otra manera positiva de entender las reacciones de las personas cuando les ofreces ayuda y en principio parece que no colaboran o que se resisten a cambiar. Según este modelo, aunque las personas no quieran van a colaborar, aunque sea desde el no, ese posicionamiento les puede ayudar, y nosotros podemos actuar en base a ese no, sin tirar la toalla. Pienso, como ejemplo, en esas personas tan contradictorias que siempre que les dices que hagan “A”, van a hacer “B”, o cuando les dices “blanco”, siempre dicen “negro”; entonces sabemos que si queremos que hagan “A”, debemos pedirles que hagan “B”, así por oposición y sin saberlo terminarán haciendo lo que les pedimos que pensamos que es mejor para ellos. Y esto no solo funciona con niños.

D) Solo se necesita un pequeño cambio: Este supuesto hace referencia a que sólo con conseguir mover un poco las cosas, se puede producir una reacción en cadena que lleve hacia la solución. Viene a mi cabeza la imagen de las composiciones tan extraordinarias que se hacen con miles de fichas de dominó, y una vez que está todo montado, empujando ligeramente una ficha se pone todo en funcionamiento. Un volante que gira con muy poquito esfuerzo hacia la derecha o la izquierda, hace mover un gran coche, camión, barco…

domino

Gran parte del bloqueo que impide el cambio en las personas, se debe al esfuerzo por conseguir un “gran cambio”, sin dar valor a los pequeños pasos. Suelo animar a que la persona vea y valore los pequeños pasos que da, por muy pequeños que sean, y que desista de llegar a la cima de la montaña de un salto, porque no llegará, se estrellará, se desanimará y con tal frustración no dará ni un pequeño paso más.

 

E) Los problemas son intentos fallidos de resolver las dificultades: Ante una dificultad, la forma en cómo reaccionamos es la que va a derivar en una solución o en un verdadero problema, de manera que cuando lo que hacemos para enfrentar la dificultad no funciona, se convierte en un problema.

 

F) No se necesita saber mucho sobre el problema para resolverlo: Este si que es un supuesto novedoso y que contrasta con la mayoría de los enfoques de ayuda a las personas. Normalmente pensamos que es necesario conocer a fondo qué es lo que pasa para ayudar. En este caso como el enfoque no está centrado en el problema, sino en las excepciones, en los momentos en que las cosas van bien, no es necesario saber la raíz del problema. Por eso no se estudia expresamente el pasado de la persona, sino que interesa el aquí y ahora, de cara a visualizar y procurar hacer real el futuro sin el problema. Recuerdo como me sorprendió cuando escuché en Salamanca a Steve de Shazer, padre de este modelo, el cual decía que para él sería todo un éxito poder ayudar a alguien sabiendo su nombre y poco más.

Quizá este principio choque bastante, no quiere decir que sea malo buscar las causas pero que no es necesario en la mayoría de los problemas. A medida que la persona va estando mejor, sale a la luz qué era lo que estaba causando esa situación, pero no fue necesario saber los porqués previamente para conseguir empezar a cambiar.

Ya no es la primera ocasión donde se comprueba que desapareciendo la causa original de un problema, la conducta que se quiere cambiar todavía permanece, de manera que aún llegando a conocer la causa original no nos asegura que con eso se solucione el problema, es mas, puede desaparecer esa causa y seguir manteniéndose el problema. Imaginemos a alguien que se encuentra en una depresión por causa de una relación de pareja que no está funcionando, entonces toman la decisión de terminar ese noviazgo, pero resulta que la persona sigue estando igual de mal o peor. Podría ser que pensáramos que esa no era la verdadera causa de su depresión y puede que acertáramos, pero también podría ser que esa depresión que se inició por los problemas de pareja, luego se mantiene por otro tipo de cosas, de manera que ya no es relevante cómo se inició, ni siquiera cómo se mantiene (cosa que se analizaría desde el modelo centrado en el problema), sino mirar hacia delante y ver cómo afrontar hoy esa depresión, analizando y ampliando los momentos “no-depresión”.

 

G) Hay muchas maneras de considerar una situación y probablemente ninguna es más correcta que otra: Esta visión proviene del constructivismo, el cual ha aportado la flexibilidad necesaria para acercarnos a los problemas sabiendo que hay muchas ópticas desde las que se pueden analizar y muchas veces cualquiera de ellas puede ser válida. Como dice el refrán “todo depende del cristal con que se mire”. Estoy seguro que recordarás la historia árabe, que cuenta como en una ocasión se le presentó un elefante a un grupo de ciegos, cada uno pudo tocar parte de ese elefante llegando a las conclusiones que su experiencia les ofrecía. Por un lado, uno tocó el cuerpo del elefante y para él era como una pared lisa, otro tocó una pata y dijo que no era como el primero decía sino que era como un árbol, el tercero tocó un colmillo y pensó que los demás estaban equivocados porque el elefante era como una lanza, el cuarto tocó una oreja y lo relacionó con un abanico, el quinto tocó la trompa del elefante y dijo que era como una serpiente, y finalmente el último tocó el rabo y se dio cuenta que todos sus compañeros estaban errados, ya que el elefante se parecía a una cuerda para atar bultos. ¿quién tenía razón? Podríamos decir que todos y ninguno. Así ocurre muchas veces con los problemas. Escucho a un miembro de la pareja y me parece que tiene toda la razón, escucho después al otro y… caramba, también tiene razón; escucho unos padres comentándome como su hijo se comporta mal, y escucho al hijo justificándome su conducta y puedo entenderle un poco. Así de complejas son las cosas, por lo que tener en cuenta que “cada uno tiene su verdad” ayuda, y sobre todo saber que si queremos ayudar no nos conviene ponernos en la posición de jueces, sino de acompañantes o mediadores, para que ellos resuelvan sus problemas y ver las cosas mas en términos de utilidad que de realidad. Y si somos parte implicada, es importante esforzarnos al máximo por ponernos en la piel del otro, cuando lo conseguimos cambia nuestra actitud aunque sigamos defendiendo nuestro punto de vista.

elefante

Los beneficios de este enfoque son varios:

–       Nos libera y da esperanza

–       Suele conseguirse mas rápido el cambio, pues empezamos a trabajar sobre lo que ya está funcionando y no pasamos mucho tiempo analizando los porqués de lo que va mal.

–       Se huye del riesgo de las etiquetas diagnósticas

–       Nos ayuda a confiar en los recursos que tenemos para salir adelante, porque normalmente asumirá la responsabilidad de lo que hacemos bien y se relacionará con una característica personal.

En otro artículo veremos la aplicación de este modelo: “Padres centrados en soluciones”

Comentarios (7)

Me parece muy aceptado este documento. No deja muy claro los puntos..

    Gracias por el comentario, cuando se refiere a no dejar muy claro los puntos, ¿que quiere decir? Si puedo aclararle algo mas, encantado…

Gracias, por compartir este articulo tan excelente e interesante. me gustaría recibir mas artículos de esta talla,

    Gracias Amanda!

Maravilloso!. Sin embargo siempre me he preguntado: Si la solucion a un problema, es en si misma otro problema o cuyo caso se puede volver en problema. Que se hace?. Y pondre un ejemplo: Supongamos una persona que queda desempleada durante años, en lugar de estar rumiando mil preguntas del por que perdio ese empleo, o que va hacer de su vida. Lo logico seria ponerse manos a la obra y buscar empleo, perfeccionando curriculum, ir a lugares nunca visitados etc. Pero… Si tras pasar un tiempo, no consigue ese empleo. Podriamos decir que esos nuevos esfuerzo se ha convertido en frustracion. Y vuelta a empezar desde Cero y quizas ahora ya no da margen, porque ultimo fue un palo fuerte o peor aun ya no saber mas que hacer. En este ultimo caso que se haria?.

    Cuando tenemos una dificultad, y al intentar resolverla se convierte en problema, se dice que el cambio es tipo 1, y todos los intentos para resolver ese problema que van encaminados en la misma dirección son de tipo 1. Lo que necesitamos es un cambio 2, que normalmente implica un giro de 180 grados, algo totalmente diferente a los intentos de solución efectuados hasta ese momento. En el caso que me cuentas, quizás el cambio no es tanto en la línea del trabajo, ya que hay que seguir buscando, no podemos aplicar un cambio 2 diciendo que no busque trabajo ya que es necesario, pero si que lo que supongo que desde un punto de vista psicológico quiere mejorar es en cuanto a la frustración que le genera no encontrarlo después de tanto esfuerzo. Una posible aplicación del método es que vaya a buscar trabajo o a entrevistarse para decir que no. Como puedes ver es una intervención bomba, si hace caso a eso, da igual que le acepten o no porque su tarea era rechazarlo, así que no hay frustración. Si se presenta para decir no, pero le aceptasen y por lo tanto como lo que desea es tener el trabajo, les dice que si, también sale ganando. En este caso estamos aplicando una intervención de tipo paradoja, que suelen desbloquear a la persona y que fomentan la posibilidad de una cambio 2.
    Gracias por tu interés.
    Te recomiendo un par de libros que te pueden ser de ayuda:
    – Cambio.
    – La táctica del cambio.
    Son de Paul Watzlawik en Editorial Herder.

lo siento, nuestra página no tiene nada que ver con eso.

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