Potenciando mi autoestima: superación

POTENCIANDO LA AUTOESTIMA

En un blog anterior mencionábamos como hacer para potenciar la autoestima. El primer paso que mencionamos es el CONOCIMIENTO  de uno mismo, en segundo lugar la ACEPTACIÓN de uno mismo, siendo éstos pasos previos imprescindibles para llegar al tercero: LA SUPERACIÓN, o el crecimiento de la autoestima.

En mi experiencia he visto que no es posible superarse sin antes aceptarse. Es cuando dejamos de luchar, de negar aquello de nosotros mismos que no nos gusta, cuando lo empezamos a querer, y entoces estamos en condiciones de mejorar, de ver serenamente las posibilidades de cambiar. En ese momento estamos preparados para abrirnos, compartirlo y ver si hay soluciones para mejorar. ¿Recuerdas a ese cobrador de impuestos que menciona la Biblia, que era superbajito? Pues vemos una escena tan sencilla, cuando intentaba ver a Jesús, decidió subirse a un árbol, y desde allí pudo beneficiarse como uno más o mejor que muchos, viéndole perfectamente. Zaqueo podía haber decidido quedarse en casa, lamentarse, “soy tan bajo” que no tengo posibilidades, pero no fue así, salió, aceptó que tenía una limitación y buscó una solución práctica.

En la autoestima están implicadas todas las áreas: lo que hacemos, lo que pensamos y lo que sentimos, y podemos estar mejorándola desde cada una de ellas:

– Conducta: hace referencia a lo que hacemos, a cómo nos comportamos. En este sentido, podemos comportarnos de manera que reflejemos que nos queremos y valoramos poco, o podemos decidir comportarnos “como si” nos quisiéramos y nos valorásemos. A veces uno empieza actuando “como si”… y termina haciéndose realidad. Con pequeños pasos como veremos más abajo.

– Pensamiento: esto tiene que ver con lo que pensamos, y nuestros pensamientos pueden ir cambiando. En la anterior publicación mencionábamos cómo no ayudan los pensamientos absolutistas o exagerar las cosas. Lo primero es detectar aquellos pensamientos que fomentan la baja autoestima, toma nota de ellos y, entonces, hay que ir combatiendo cada uno de ellos. Si soy capaz de llenar mi mente de ideas que me llevan a pensar en lo que valgo, en lo que hago bien, en lo positivo de mí mismo, estaré alimentando la estima de mí mismo.

– Sentimiento: esta es la parte que no podemos cambiar directamente, que variará poco a poco, en la medida en que van cambiando mis pensamientos y conductas.

Ahora, hagamos un ejercicio para seguir creciendo: En una escala de 1 a 10, ¿Cuánta es la puntuación que das a tu propia autoestima? 1 es que no te quieres casi nada de nada, 10 es la puntuación ideal, es que te valoras mucho, mucho.  A continuación sigue los siguientes pasos: por ejemplo, vamos a pensar que has dado una puntuación de 3. En ese caso, la autoestima está bastante baja. A continuación te hago cuatro preguntas que has de pensar con calma, quizás te ayude responderlas escribiendo en un papel, de esa manera lo pensarás mejor. Si quieres sacar provecho de este ejercicio, has de ir poco a poco y responder lo más preciso posible.

1- ¿Cómo es que estás en 3 y no en 0? (aplica la pregunta en función de la puntuación que te pusiste: ¿Cómo es que estás en “x” y no en 0?) Esta pregunta es importante porque podrás descubrir que hay cosas buenas que tienes y permite que tu autoestima no esté tocando fondo, esas cosas de ti mismo y de otros hacia ti, hay que tenerlas muy en cuenta. Algunas posibles respuestas serían: porque estoy luchando, o porque aunque sean pocas cosas hay algunas que me gustan de mí mismo como…

2- ¿Qué te ayuda a tener ese 3 (x)? Cuando descubras eso, verás que son cosas que probablemente debes seguir desarrollando, al menos a día de hoy son las que te ayudan a quererte aunque sea poquito. Por ejemplo, alguien podría decir: me ayuda el hecho de salir, a pesar de no gustarme mi cuerpo; me ayuda vestir con ropa que dé una mejor imagen de mí; escuchar cómo me valora mi madre, mi amigo/a; tener esperanza de que esas cosas que no me gustan de mi carácter pueden ir cambiando poco a poco, saber que hay gente en peor situación, etc.

3- ¿Qué tendría que pasar para que dijeses que estás en un 4 (x+1)? Fíjate bien que dije un 4, no un 7, es muy importante que pienses en algo pequeño que haría que te sintieses en 4 (un poco mejor de lo que estás ahora mismo). Esto te ayuda a ponerte pequeñas metas, pero que sean pequeñas, si no no hacemos nada. Uno podría responder que estar en un 4 sería atreverme a decirle a alguien que no estoy de acuerdo con lo que dijo, o si alguien me pide un favor decirle que no puedo/quiero hacerlo, a pesar de cual sea la reacción del otro, o sería poder aguantar unos cinco minutos delante del espejo viendo aquellas partes de mi cuerpo que rechazo y acariciarlas mientras doy gracias a Dios por ellas…

4- ¿Qué podrías hacer para conseguir ese 4 (x+1)? Aunque sabemos cómo los demás influyen en nuestra autoestima, no podemos estar dependiendo de ello, seguirá afectándonos, pero principalmente tenemos que encontrar los recursos en nosotros mismos. Tomando el ejemplo anterior, está claro que se podría proponer decir un “no” a alguien cada semana, o hacer el ejercicio delante del espejo todos los días…

Una vez definido esto, ánimo para dar pequeños pasos, llevará tiempo, semanas, meses… y, cuando consigas el 4, proponte el 5. Compártelo con alguien.

Hay algunas técnicas y métodos útiles para manejar mejor aspectos de uno mismo que ayudarían a mejorar la autoestima: las habilidades sociales, la relajación, aprender a afrontar la crítica y tolerar mejor la frustración, detención de pensamientos, etc.

Creo que el desarrollo de la autoestima es un buen desafío para crecer en este nuevo año que iniciamos.

Esteban Figueirido