La Comunicación Asertiva (I)

Se les llama habilidades sociales, a un conjunto de comportamientos que se van aprendiendo a lo largo de la vida y que incrementan la probabilidad de relacionarnos satisfactoriamente con las personas que nos rodean. El estilo de comunicación asertivo es una de las habilidades sociales más importantes y deseables en diferentes situaciones de nuestra vida.

asertividad

Fuente de la imagen: http://amaltiempobuenapsique.com/2012/12/12/asertividad/

Cuando nos comunicamos con los demás, podemos encontrar tres grandes estilos de comunicación: agresivo, pasivo y asertivo. Todos tienen sus respectivas ventajas e inconvenientes, tanto a corto como a largo plazo. Mientras los dos primeros tienen más beneficios a corto plazo (los agresivos consiguen antes lo que quieren y los pasivos nunca “se meten en líos”), a largo plazo las consecuencias no son tan agradables (los agresivos son evitados y los pasivos no tomados en cuenta). El estilo asertivo es aquel mediante el que la persona expresa su opinión y reivindica sus derechos, pero siempre respetando la opinión y los derechos de los demás, de forma equilibrada y serena.

Se podía pensar que las personas asertivas no tienen tan buenas consecuencias a corto plazo porque en ocasiones su punto de vista confronta con el de los demás, pero a largo plazo las personas asertivas tienen bien establecidos sus límites personales y son más respetadas.


Perfil de las personas asertivas:

Estos son los rasgos de personalidad que nos ayudan a identificar a una persona asertiva:

  • Una persona asertiva no teme dar una opinión ni expresar su punto de vista.
  • Sabe dialogar, negociar y llegar a acuerdos.
  • Sabe respetar los derechos de los demás, como también pedir que respeten los suyos.
  • Tiene una manera de hablar fluida, sin muletillas, y su tono de voz es adecuado. No intimida.
  • Su comunicación verbal concuerda con la no verbal, con gestos suaves pero firmes.
  • Sabe expresar emociones y sentimientos (tanto positivos como negativos) a los demás.
  • Sabe decir NO (sin sentirse culpable).
  • Acepta las críticas que le puedan hacer; también las emite adecuadamente.
  • Para expresar opiniones, siempre habla en primera persona.
  • Tiene una autoestima sana.
  • Disfruta relacionándose con los demás, no suponen ninguna amenaza las interacciones sociales.

Si después de leer esto crees que no eres asertivo/a, no te preocupes. La buena noticia es que la asertividad puede aprenderse en cualquier momento de la vida. Para ello, no te pierdas la próxima entrada sobre asertividad, donde hablaremos de algunas técnicas para ser más asertivo.

(Fuente: webconsultas.com)