¿Cómo nos comunicamos en pareja?

¿Cómo nos comunicamos en pareja?

Muchos de los problemas que nos traen las parejas a la consulta, están relacionados con la comunicación: bien porque no se comunican entre ellos o porque lo hacen de manera inadecuada.

Aunque yo prefiero hablar sobre lo positivo, hoy voy a hacerlo sobre lo negativo, sobre lo que hacemos mal en relación a la comunicación, que influye en muchas otras áreas como la armonía conyugal, la sexualidad, o la educación de los hijos. Una buena comunicación facilita la convivencia y supone un apoyo y ayuda mutua. Al expresar lo que hacemos habitualmente mal, se puede deducir la manera correcta de hacerlo. Estos son algunos de los errores más frecuentes en relación a la comunicación en la pareja:

No luchar por conseguir ratos de intimidad. La falta de intimidad es uno de los principales problemas que pueden surgir en las parejas, problema que se va acrecentando con el paso de los años, y que incluso puede llegar a socavar la mejor relación. Para que la pareja se mantenga unida y pueda ver sus lazos fortalecidos con el paso del tiempo, debe luchar por mantener verdaderos ratos de intimidad, donde haya genuinas demostraciones de afecto, palabras sinceras, gestos, caricias…, es decir, donde fluya la comunicación (no sólo verbal) y donde puedan hablarse y amarse sin ser interrumpidos por nada ni por nadie. Los momentos románticos a solas son a la relación de pareja, lo que la leña al fuego…

Pensar que el otro conoce nuestros sentimientos y estado de ánimo. No esperes que tu pareja adivine lo que estás pensando, lo que estás sintiendo, lo que te sucede; dile abiertamente lo que esperas o deseas y no le juzgues o critiques si no es capaz de adivinarlo. Piensa que no lo hace para fastidiarte o para ignorarte; tan sólo que en ese momento no tuvo la capacidad de observación o la sensibilidad para captar los pequeños detalles que hablan por sí solos (o que tú crees que hablan por sí solos). No culpes a tu pareja. Mantén ese canal de comunicación emocional siempre abierto.

El cansancio y la falta de tiempo. Uno de los grandes obstáculos para la comunicación es la falta de tiempo y dejarse llevar por el apremio o por el cansancio. Merece la pena hacer un esfuerzo para pasar tiempo de calidad junto a nuestra pareja, para hacer actividades juntos, para pasear, para compartir una copa de vino, o simplemente para conversar. De lo contrario, si con frecuencia evitamos pasar ese tiempo juntos porque estamos excesivamente cansados o nunca disponemos de tiempo, la relación se enfriará y comenzará un distanciamiento que después será muy difícil de salvar. La relación es importante, y para fortalecerla hemos de relacionarnos (obvio, ¿verdad?); el amor hay que cuidarlo y mimarlo, y los momentos que se comparten como pareja son de vital importancia para que el amor, el compañerismo, la complicidad, se mantengan e incluso crezcan.

La comunicación con nuestra pareja debe ser efectiva y nutrir nuestra relación para que ésta no se deteriore. Para ello debemos echar mano del diálogo y de todos los recursos de una comunicación eficaz: saber escuchar, no interrumpir, comunicar lo que sentimos, evitar los reproches y las críticas destructivas, respetar siempre al otro… También hemos de ser conscientes de que tan importante o más que las palabras son las miradas, los guiños, los gestos, la sonrisa, la expresión facial…, que forman parte del lenguaje no verbal y que, en la mayoría de las ocasiones, es más expresivo y cercano que las propias palabras. Normalmente, una sonrisa, un silencio oportuno o una caricia suponen una complicidad y un acercamiento hacia nuestra pareja, imposible de expresarlo en el lenguaje verbal de las palabras. Hemos de saber que ante una discrepancia en ambos tipos de lenguaje, siempre damos mayor credibilidad al lenguaje no verbal, y esto lo hacemos de manera inconsciente. Por eso merece la pena esmerarnos en cuidar toda esta parte no verbal de la comunicación, ya que nuestra relación será la primera beneficiada, y nosotros nos sentiremos mejor. Cuando la pareja está bien, el individuo está bien. Las tensiones en la pareja producen estrés y malestar que se extrapola a otras áreas de la vida.

A modo de conclusión: CUIDA A TU PAREJA E INVIERTE TIEMPO EN ELLA. Esta es la mejor manera de que la relación sea fructífera, satisfactoria para ambos y duradera. ¿Se puede pedir más…?

Comentarios (2)

Bravo

    Saludos, Carmen!!

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