Adicciones sexuales (II)

Adicciones sexuales (II)

Adicciones sexuales (II)

  • CUANDO PASA DE SER NORMAL A ADICCION?

 

Sara Grau, psicóloga, dice:

Una afición se convierte en adicción cuando empieza a ser dañina, persiste su uso irracional a pesar de los inconvenientes que acarrea o se sufre si no se puede tener (abstinencia), se pierde la capacidad de controlar la conducta a voluntad, se convierte en un deseo constante y en casi una obsesión, y por supuesto, se pierde el interés por otras actividades”[1]

Y mas adelante añade que la enfermedad empieza “cuando la voluntad ya no cuenta y la necesidad manda”[2].

Como decía al principio, hay hábitos que comienzan siendo normales, hasta saludables pero que en un determinado momento se convierten en problema. Para detectar cuando un comportamiento está en condiciones de entenderse como adictivo, podemos observar las siguientes características:

  • pérdida de control
  • pérdida de interés por otras actividades gratificantes
  • interferencia grave en la vida cotidiana
  • dependencia psicológica fuerte (se mide por la necesidad del estímulo y por las reacciones ante la privación de ello).

Enrique Echeburúa comenta como “normalmente la conducta se reduce a una urgencia biológica irreprimible, con el único objetivo de la eyaculación, sin dejar espacio a la comunicación ni al cariño[3]. Además este autor plantea como signos de alerta que indican una posible adicción al sexo: a) fantasías sexuales alejadas de la relación de pareja, b) conductas sexuales anónimas, múltiples y breves, c) sexualidad comprada (prostitutas, teléfono erótico,etc) d) conductas de “voyeurismo”, e) acoso sexual a quienes dependen de la persona, f) contactos con niños.

 

  • CÓMO AFECTA A UNO MISMO Y A LA FAMILIA?

 

  • Personal:
    • hacia uno mismo: culpabilidad, impotencia, frustración, rechazo, desvalorización, justificación, autoengaño, soledad-aislamiento, depresión, ideas de suicidio y posibles conductas autolíticas, desesperación y desesperanza, posibles enfermedades de transmisión sexual…
    • hacia sus seres queridos: culpa, engaño, promesas incumplidas, compensaciones, mecanismos de defensa (proyección, negación), agresividad, infidelidad real o sentida…
    • hacia Dios: culpa, inseguridades en cuanto a salvación, vergüenza, distanciamiento, intento de justificación, “esquizofrenia”
    • en vida laboral: bajo rendimiento, insatisfacción, conducta de robo o fraude, irresponsabilidad, desorganización, inestabilidad…
    • en vida social: aislamiento, marginación, pertenencia a grupo con adicción común, monotonía, pobre, desilusión…
    • en vida eclesial: “doble vida” conflicto interno, culpa, indigno, desinterés, dejadez, poca participación, quejas, ausencia…
  • Familiar:
    • Al principio negación y ocultación.
    • Vuelco 100% en la persona y el consiguiente desgaste.
    • Culpabilidad hacia el enfermo y hacia ellos mismos. Idea de “mejor que El Señor se lo lleve”, confusión de sentimientos…
    • Rechazo hacia el adicto, incomprensión, actitudes violentas.
    • Sacrificio abnegado o “tirar la toalla” facilitando la adicción.
    • Bancarrota económica.
    • Ambiente tenso, estresante, triste.
    • “Todos adictos”: sobreimplicación o codependencia…

 

 

  • QUÉ HACER BUSCANDO SOLUCIONES?

 

Algunas variables que influyen para conseguir el cambio son: que estén o no motivados para ello, la capacidad de toma de decisiones, las expectativas de autoeficacia (lo que creen en cuanto a si son o no capaces de afrontar la situación eficazmente).

La idea es conseguir en primer lugar, que la persona llegue a aceptar que tiene un problema. Esto es parte de un largo y muchas veces duro proceso.

Para llegar a la aceptación, observamos una descripción de las etapas emocionales similares a las que se pasan en el duelo:

  • Negación: “no es cierto que esté enganchado”, “no lo hago tanto comparado con…”, “solo ha sido un par de veces”, “es una mala etapa pero se pasará”, “todo el mundo ve pornografía alguna vez”, “yo controlo”
  • Enojo: “quiero que me dejen en paz” “yo sé lo que hago con mi vida”, “cuanto mas me digan que no lo haga, mas lo voy a hacer” “ porque me toco esto a mi”
  • Regateo: “solo una vez mas”, “me masturbaré solo un día a la semana”, “chatearé con el o ella pero ya no le diré nada mas que sea comprometedor” …
  • Depresión: “ya no puedo”, “esto me supera”, “nadie me entiende”, “si supieran lo que estoy pasando”, “no quiero hacer nada”, “sería mejor desaparecer”…
  • Aceptación y opciones de actuación: “necesito ayuda”, vamos a …

 

Algunas pautas que pueden ser útiles a la hora de descubrir el problema de adicción:

  • No alarmarse (la angustia paraliza).
  • Buscar asesoramiento (pastor-psicólogo-médico).
  • Hablar con el implicado sin acusaciones.
  • “Mostrar confianza sin confiar”.
  • Enseñar alternativas para afrontar los conflictos y tomar decisiones.
  • Buscar algo que llene a la persona.
  • Tener ocupaciones.
  • Dar cariño, aceptación y valoración para mejorar la autoestima.
  • Derivación profesional.
  • Tomar las recaídas como normales.

 

La mera sospecha de una adicción, ha de llevarnos a buscar todos los recursos posibles para afrontar el problema. Ante un tema de este calibre, suele ser necesaria la intervención de varios profesionales y otras ayudas como: médico-psiquiatra, psicólogo, centros de rehabilitación, pastor, unidades de “desintoxicación”…

Desde un planteamiento terapéutico, se aplicarán diferentes técnicas y se ayudará a que el paciente adquiera los recursos y herramientas necesarias para solucionar el problema. Algunos de ellos son: El control de estímulos, entrenamiento en solución de problemas, en toma de decisiones, en habilidades sociales (asertividad), manejo de la ansiedad, desarrollo de un nuevo estilo de vida, prevención de recaídas, terapia de pareja, terapia familiar, etc.

 

  • CÓMO PREVENIR?

 

  • Información: la información siempre es necesaria, y máxime de un tema como este que aún es tabú en familias.
  • Buen ambiente familiar: La familia es la base, crecer en un clima afectivo, sano, es la mejor prevención de todos los trastornos. Educar sobre la sexualidad y en el uso responsable de internet.
  • Responsabilidad e independencia: ya desde temprana edad, educar en responsabilidad, que asuman las consecuencias de sus actos, que sean autónomos, que desarrollen dominio propio.

[1] Sara Grau Op.cit.

[2] Sara Grau. Ibidem

[3] Enrique Echeburúa Op.cit.

Comentarios (2)

Muy buen artículo esta muy completo y sin duda una buena fuente de información y ayuda

Saludos

muchas gracias por tu comentario Rebeca.

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